Cuando el aire se agota y te aprietan las botas de tanto andar, cuando la cuenta es injusta y lo que mas te gusta te sabe mal. De repente el disfraz de un soldado valiente te queda pintado, das un paso al frente, porque son urgente las cosas que siempre has callado. Y gritar y gritar y gritar y cederle al coraje un lugar, y ponerle nombre al miedo y arrancarle un rayo al cielo, ser feliz aunque pueda fallar... porque un nudo en la garganta no se suelta si se aguanta, las espinas no se deben tragar. Las palabras tienen filo y a mi nadie me ha prohibido gritar.
Como un perro asustado que nunca ha ladrado te sentirás, como un disco olvido que nadie ha tocado resonaras. Porque nadie firmo con su sangre una ley que te quite el derecho de pasar al frente y mostrar los dientes, soltando la voz de tu pecho. Lo que guardas dentro se ira secando con el tiempo, sacarlo fuera vale mas que condenarlo a callar y gritar.
